Proposímetro: Incluyendo a tu vida, un estilo de vida saludable.

Para la gran mayoría, el inicio de un nuevo año, suele ser sinónimo del comienzo de una vida nueva, una etapa que propicia el cambio, renovación y modificación de hábitos y actitudes.  Es por eso, que es común, ya adentrándose el cierre de año, decidir hacer una interminable lista de propósitos que buscan borrar todo aquello que no nos gusta de nuestra persona (malos hábitos o actitudes) e incluir aquellas cosas que buscamos sucedan el año venidero.   La belleza de éste cierre de ciclo es que viene recargada de mucha magia, energía y motivación que suelen ser motor para impulsarnos a que esos objetivos se cumplan. Desgraciadamente,  esto no es suficiente, dado que es común que pasando febrero se haya olvidado todo lo establecido. Es alarmante saber que sólo el 10%  de las  personas mantienen sus propósitos de año nuevo más allá de febrero, y sólo un 5% consigue cumplir sus metas al finalizar el año.

Es común iniciar con mucho impulso el querer bajar de peso, ponerse en forma, mejorar los hábitos de alimentación, comenzar a ahorrar, dejar de fumar,  etc, y pasadas las semanas, encontrar un sinfín  de obstáculos y pretextos que impiden el lograrlo, como la falta de tiempo, dinero, salud, motivación, información,  en fin, la lista es interminable. Si te suena familiar la historia, hoy te comparto sugerencias para que éste año sepas cómo cumplir tus propósitos de año nuevo.

Propósitos claros: la claridad que tengas sobre las cosas que quieres llegar a tener o ser, son el primer paso a lograrlo.  Es importante que seas específico con lo que quieres,  y determines un plazo para lograrlo.  Sobre esta misma línea es vital preguntarte el por qué y para qué de ésta meta: ¿Qué beneficios traerá lograrla? ¿Cómo  buscas sentirte al lograrla? ¿Para quién es ésta meta, es realmente por ti o por dar cumplimiento a los demás? Por ejemplo, si tu meta es   mejorar tu alimentación y adherirte a una dieta saludable que te ayude a alcanzar tu peso ideal, lo primero a analizar son las razones por las que ya no te conviene seguir donde estas.  Por ejemplo,  cansancio, sobrepeso, baja autoestima, acné,  insomnio, baja productividad, bajo libido, son consecuencias de una mala alimentación,  por lo que al mejorarla obtendrías eliminar todos esos efectos que sólo te impiden  sentirte al máximo. Lo mismo va para el ejercicio. Lo incluyes sólo por verte mejor, o también para sentirte mejor? Lo haces por alguien más o por tu? Ahora, es un común error, plantearse ésta meta, como muchas otras, para agradar a alguien más, sin embargo, es de vital importancia encontrar el  motivo por el cual dicha meta en particular, nos alimentara y nos ayudará a crecer a nivel físico, mental y emocional.

Propósitos viables y pequeños cambios: Es común hacer una lista con demasiadas cosas que luego no tenemos la capacidad de cumplir. Así como también, querer erradicar el problema de raíz de un solo golpe, estableciendo muchos NUNCAS o Nos en nuestra lista, como “No fumar a partir del 1 de enero”  “hacer 2 horas de ejercicio diario (cuando no haces ninguna) a partir del  de enero”, son condiciones sumamente difíciles de cumplir y sobre todos desmotivantes.  El problema es que, renunciar tajantemente a algo que te produce placer o a lo que estas acostumbrada, puede funcionar durante un breve tiempo, pero al corto plazo regresarás a tus malos hábitos con desesperación. La idea es ir gradualmente realizando los cambios, es decir, dando pequeños pasos, pero firmes, para que perduren.  Divide tus metas y conquistarás las actividades para conseguir los resultados que deseas.

Reconoce tus avances: No seas tan dura contigo misma, vive un día a la vez, persiste, da lo mejor cada día, si hoy fallas, inténtalo de nuevo mañana, aprendiendo de tus errores, sin auto juzgarte y reconocimiento cada avance que des, porque no hay mínimo avance, ni fracaso, más que el que no se hace.

Se selectiva, y positiva: Aléjate de aquellas cosas o personas pesimistas o que sabes que te alejan de tus objetivos,  y rodéate de aquellas que te aportan calidad de vida.  Y no dejes de ser positiva, acepta que el camino no será fácil, ni cómodo, habrá dificultades, y querrás desertar, pero cuando te sientas así, mantén la calma, apapáchate y reconoce lo mucho que haz avanzado  y recuerda él cómo te sientes y sentirás en el camino a tu destino.  Recuerda que cambiar viejos hábitos y desarrollar nuevos, no sucede de la noche a la mañana, pero  durante el proceso y al lograr tus objetivos tendrás  un sinfín de beneficios y satisfacción, así que ¡No desistas, insiste hasta lograrlo!

Cultiva tu integridad personal. No te falles a ti.  La integridad te da el oxígeno que requieres para cruzar la línea de meta a tu propósito. El compromiso contigo misma determina tu nivel de éxito. Hazlo por ti, lucha por ti y ámate lo suficiente para darte lo mejor.

¡No esperes, empieza Ya!: No caigas en las típicas exclamaciones de “El lunes empiezo”,  “pasando el día de reyes”, “ya en febrero que me recupere de gastos comienzo”.  ”La acción precede a la motivación, no al revés”. Cualquier pequeña acción dirigida a conseguir el objetivo facilita que lleves a cabo. Y si es común que caigas en éste círculo vicioso llamado “excusas”, crea un plan de acción para impedir que  las excusas te ganen.

El 2106 te trae 365 oportunidades para realizar  lo que deseas, recuerda que todo es imposible hasta que empiezas a intentarlo y que todo cambio, por más pequeño que sea, requiere de planificación, esfuerzo y persistencia; y no olvides. Todos los días puede iniciar el año, perdónate si te tropieas hoy, y retomalo mañana.